Utilizamos cookies propias o de terceros para mejorar nuestros servicios, mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.
Puede obtener más información, o bien conocer como cambiar la configuración, en nuestra Información legal.

Aceptar

Está Vd. en Inicio >> Real Club Náutico Gran Canaria >> Noticias >> Emilia Sánchez Palacios, miss Náutico 1965: “Esta es mi segunda casa”
Noticias
25 de enero de 2015
La Gente del Club
Emilia Sánchez Palacios, miss Náutico 1965: “Esta es mi segunda casa”

“Manolo de la Cueva, que era el presidente, preparaba el concurso de miss España, nosotras no lo sabíamos, pero él lo tenía ya en mente”. Emilia Sánchez Palacios tenía 17 años y estudiaba el preuniversitario cuando fue elegida Miss Real Club Náutico en 1965. Ahora, ya jubilada, sigue disfrutando del club.

Socia de toda la vida accede a inaugurar esta sección de entrevistas, que quiere hacer protagonista a la gente del Náutico.  ¿Por qué ella? Porque una colección de fotografías de bellas señoritas de los 60 hallada en un almacen llamó la atención, ¿sería posible localizar a alguna de ellas?

Emilia se presenta a la entrevista con el álbum que confeccionó su abuela aquel año en que la niña fue miss. Cuando fue elegida estudiaba el preuniversitario, el famoso preu. Al año siguiente se marchó a Granada a hacer Filosofía y Letras, pero un ascenso en la carrera militar de  quien sería su marido trastocó los planes. Se hizo maestra.

Los Sánchez Palacios son siete hermanos, cuatro de ellos, médicos. Emilia, madre y abuela, ejerció la mayor parte de su vida como docente en “la aneja”, el colegio que está junto a Magisterio (hoy Facultad de Formación del Profesorado), en Las Palmas de Gran Canaria. Fue subdirectora del Giner de los Ríos (que es su nombre real)  y, además de la docencia, dedicó muchas horas a la investigación en contacto con la asociación que ha desarrollado las ideas de la innovadora catalana Rosa Sensat.

“Los niños aprendía casi jugando”, explica esta profesora a la que la profesión hizo feliz. “La enseñanza me encanta, disfrutaba mucho dando clase”, apunta.

Tiene tres hijos: Mª Carmen, Diana  y Pedro; una nieta, Angela, y un nieto, Pedro.

Ella se llama así por su abuela Emilia, la que confeccionó el álbum del año de su elección como miss,  que ahora repasa con calma para identificar a algunos de los personajes de las fotografías en blanco y negro: “Este es Manolo de la Cueva, este Cecilio López…”

De la mano de las imágenes continúa con el relato de aquel año tan lleno de emociones. Como miss Náutico participó en el concurso de miss Gran Canaria, que volvió a ganar y de aquí al de miss España que aquel año se celebró en club. Era la carta que tenía guardada De la Cueva y que la joven no descubrió hasta más tarde.

“Lo de miss España fue terrible”, recuerda entre risas, “Nos hospedaron en el hotel Vallesmen (estaba en el edificio que hay junto a la gasolinera que hay frente al club)”, explica. Aquellos días transcurrieron entre coches descapotables y mucha expectación. “Me preguntaban que qué quería ser, y yo decía que profesora, aunque me gustaba la medicina porque tenía esa vocación de familia. Otras comentaban que querían ser modelos o dedicarse al mundo del espectáculo. La diferencia es que a mí me habían cogido al lazo”, se ríe.

Emilia Sánchez Palacios lleva toda la vida en el Náutico. “Desde que nací, un día de Reyes me gané una cocinita (vuelve a reír). Mi padre”, agrega, “fue de los socios fundadores. Esta es mi segunda casa, sobre todo desde que me jubilé . Además de ir al gimnasio, nado, tomo el sol, juego al bridge, un juego que me apasiona”, agrega, “porque te hace trabajar la mente”.